jueves, 22 de diciembre de 2016

NO TE OBSESIONES : EN NAVIDAD COME LO QUE TE APETECE

Llega la Navidad y con ella las cenas en familia, con los amigos y con los compañeros de trabajo. ¿Estás pensando en hacer dieta en Navidad? Olvídalo.

Es cierto que para estar en forma y sentirse bien hay que cuidarse a diario. Pero también es cierto que la obsesión no lleva a ningún lado

La belleza de estas fiestas está en las reuniones y re-encuentros con nuestros seres queridos. Durante todo un año, nuestras obligaciones nos llevan a estar lejos de las personas a las que más queremos, y esperamos con mucha ilusión que lleguen las fiestas navideñas para volver a sentir el cariño de la familia y de los amigos. 


¿Quieres estropear la ilusión de la Navidad haciendo algo que no te apetece?

No existen las dietas perfectas, y aún menos existe una dieta para las navidades. Tu problema de sobrepeso no depende de dos cenas al año. 

Mi consejo es que en Nochebuena y Nochevieja comas todo lo que te apetezca, sin preocuparte de las calorías, ni de las grasas, ni de los dulces que vayas a comer. Luego tendrás 363 días para seguir cuidándote y manteniendo una correcta nutrición y unos hábitos saludables. 

Los sentimientos de culpa suelen tener efectos negativos en nuestra mente. Si en lugar de disfrutar de las cenas en familia, pensamos en lo mal que estamos comiendo no disfrutaremos del momento y los remordimientos harán que luego nos cueste más volver a cuidarnos.


Si has estado cuidándote a lo largo de todo el año, piensa en estas cenas como un regalo por tu constancia y tus sacrificios durante estos meses. Como he dicho antes, dos cenas al año en las que nos pasemos un poco no van a perjudicar el trabajo de todo un año.


Entonces, te deseo que disfrutes de la compañía de tus seres queridos, que Papá Noel te traiga muchos regalos y seguiremos cuidándonos después de las fiestas.

Feliz Navidad. 

jueves, 15 de diciembre de 2016

COMO COMBATIR LA RETENCIÓN DE LIQUIDOS

¿Tienes problema de un repentino e inexplicable aumento de peso?  ¿Tus piernas y tobillos se hinchan de manera frecuente? ¿Tienes siempre el abdomen hinchado?

Si las respuestas a estas preguntas es SI, muy probablemente sufras de retención de líquidos. No te preocupes, no se trata de ninguna enfermedad grave; la retención de líquidos es un trastorno que tiene fácil solución, y te lo explico en este artículo.


Nuestro cuerpo está compuesto en gran mayoría de agua, y necesita el agua para poder realizar gran parte de sus funciones. También existen unas hormonas que se encargan de eliminar el agua en exceso de manera natural favoreciendo la acción de los riñones o a través del sudor.


Sin embargo, cuando llevamos una vida poco sana, no cuidamos de nuestra alimentación o solemos practicar el sedentarismo, estas hormonas dejan de funcionar correctamente y nuestro organismo no es capaz de eliminar el agua en exceso que se acumula así en los tejidos de los músculos y de los órganos.



Si quieres combatir la retención de líquidos, solamente tiene que seguir estos sencillos consejos:


1.  Evita el consumo excesivo de sodio.
La excesiva ingesta de sal hace que la sangre no circule correctamente y que nuestro cuerpo no esté bien oxigenado. 
Evita alimentos ahumados, conservas y embutidos.



2. Practica deporte.

Hacer ejercicio ayuda a mantenernos activos y constantemente oxigenados. Ya en otro artículo habíamos vistos los beneficios de hacer ejercicio




3. Toma infusiones en ayunas.
Activan los órganos internos, sobretodo el hígado y los riñones, encargados de eliminar los líquidos en exceso.




4. Come alimentos ricos en potasio.
Añade a tu dieta frutas y verduras como aguacate, plátanos, calabaza o espinacas. El potasio es un mineral diurético que ayuda a eliminar la sal en exceso.



5. No comas alimentos procesados.
Los pre-cocinados, las comidas rápidas o las salsas suelen contener cantidades excesivas de sal.



martes, 13 de diciembre de 2016

COMO CONVIVIR CON EL COLON IRRITABLE

Hola. Soy Maria, hoy me toca a mí escribir en el blog y quiero compartir mi experiencia personal relacionada con el trastorno del colon irritable.

Hace casi 6 años, tuve fiebre alta sin una razón aparente. Fui al médico que en seguida me recetó unos antibióticos porque - según él - tenía una infección urinaria. Tras una semana de medicación, me encontré mejor pero ese bienestar duró solamente unos días hasta que volví a tener fiebre alta. Otra vez al médico, y otra semana de antibióticos. Y así durante más de un mes.

Cansada de tanta medicación cambié de médico. El nuevo profesional dijo que tenía que hacer unas pruebas de orina que detectaron que tenía el virus del e-coli

Estuve una semana más con antibióticos: desapareció la fiebre y apareció el colon irritable: tantos antibióticos habían eliminado por completo la flora intestinal y yo estaba 10 kilos por debajo de mi peso ideal. 

Al no tener protección alguna, mi intestino rechazaba casi toda lo que yo comía. Empecé a tomar yogures y a seguir una dieta blanda y tardé tres años en recuperar la flora intestinal. Solamente el pasado verano conseguí controlar los trastornos del colon irritable de manera definitiva: entendí los alimentos que me hacen daño y empecé a tomar batidos como suplementos a mi alimentación.


No hay una dieta concreta para quienes sufrimos del colon irritable, sino unas normas que todo el mundo debe seguir para estar mejor. En la infografia que sigue comparto consejos que he aprendido experimentándolo en primera persona.



Si sufres de colon irritable no sigas ninguna dieta concreta: simplemente ve probando de todo un poco y elimina todos aquellos alimentos que provocan gases, estreñimiento, hinchazón, diarrea y/o vómitos, es decir los síntomas del colon irritable.


viernes, 9 de diciembre de 2016

CAMINA CORRECTAMENTE PARA PERDER PESO

El ejercicio constante y moderado es el mejor aliado para mantenerte en forma. No es necesario pasar horas y horas en un gimnasio o sufrir haciendo algún deporte que si practicado de manera incorrecta puede dañar seriamente tu cuerpo. 

El ejercicio más natural para el ser humano es caminar, y también uno de los mejores ejercicios físicos para quemar calorías y perder los kilos de más. 

En otro artículo ya te he comentado cuáles son los beneficios para la salud de caminar veinte minutos todos los días. 
Hoy te enseño cómo conseguir los mejores resultados caminando de manera correcta.

Sigue los siguientes consejos y verás cómo controlar tu peso nunca había sido tan divertido.



1. Fíjate en la postura.

Debes de caminar recto y erguido, con la cabeza alta, el pecho abierto y los hombros hacia atrás y relajados.

2. Fíjate en tus pies.

Recuerda que estás caminando, no corriendo. Cuando apoyes el pie primero empieza por el talón, luego la punta. Cuando apoyas el talón, flexiona ligeramente la rodilla y dé pasos cortos

Es importante que tanto los codos como las rodillas no queden nunca rígidos, para evitar lesiones innecesarias.

3. Fíjate en los brazos.

Al caminar movemos todos los músculos del cuerpo, por eso llegamos a quemar muchas calorías. Los brazos también juegan un papel importante: muévelos hacia adelante y hacia atrás de manera rítmica y constante. Deben de estar muy cerca del cuerpo y formar un angulo de casi 90º.

4. Fíjate en las manos
Las manos deben de permanecer relajadas todo el tiempo; no las cierres en puños pero tampoco abierta del todo. Lo mejor para las manos es que estén semi-cerradas.

5. Controla la velocidad.

Empieza a caminar a un ritmo bajo, de calentamiento y sube la velocidad de forma gradual, sin llegar al trote ni a correr. Y cuando estés a punto de terminar, vuelve a reducir la velocidad, de manera que empieces a enfriar los músculos gradualmente.



Para que el ejercicio no te resulte aburrido, cambia el recorrido cada día y puedes llevar contigo tu móvil para escuchar música o audios. 

Y más importante aún es realizar una pequeña sesión de estiramientos al final del ejercicio.

Ahora estás listo para empezar. 

¡Apaga el ordenador y ponte a caminar!    😊🚶🚶




martes, 6 de diciembre de 2016

TU HAMBRE PUEDE SER EMOCIONAL, COMO DISTINGUIRLA

Nuestro cuerpo nos engaña en muchas ocasiones y el primer paso para lograr una vida sana es saber escucharlo y entender lo que realmente nos está pidiendo. 


A menudo cuando creemos tener hambre estamos en realidad intentando cubrir una necesidad emocional y no fisiológica: en el 90% de los casos el hambre es mental, somos comedores emocionales.



Existe un dicho popular según el cual "Somos lo que comemos". Yo me atrevería incluso a decir que también "Comemos lo que sentimos" . 
Muchísimas veces, el estrés, el ansia, las preocupaciones por lo que será, mandan señales de inquietud a nuestro cerebro que las interpreta como hambre.


El ser humano es incapaz de controlar sus emociones de una forma racional, e intenta dominarlas comiendo. Mi consejo es que cuando estés aburrido, estresado y te entra una repentina ganas de comer, vayas a dar un paseo, salgas de casa, empieces alguna actividad - no importa cual.
De esta manera estarás 
liberando tu mente de todos aquellos pensamientos y estados emocionales que te llevan a comer sin realmente tener hambre. 


Si quieres controlar el hambre lo primero es aprender a distinguir entre hambre emocional y hambre física. 






Cuando el hambre es asociada a algún trastorno emocional, a un estado de alteración de nuestros sentimientos, notamos un fuerte deseo de masticar y empezamos a tragar saliva y a tener pensamientos obsesivos sobre la comida. Pensamos, en la mayoría de estos casos, en todos aquellos alimentos peligrosos para nuestra salud, alimentos procesados o con mucha grasa y aceites (una pizza, una hamburguesa, unos churros con chocolate, etc...). Éstas son todas señales de hambre emocional, no real o fisiológica. 

Para controlar los fuertes deseos de comer alimentos poco saludable, una técnica que funciona perfectamente es la de asociación de ideas. Si te entran ganas de comer pizza, perritos, grasas malas, etc, debes asociar la ingesta de esta comida con los efectos dañinos para tu salud. Quizás no lo logres en el primer intento, pero con el paso del tiempo tu cerebro no te pedirá más este tipo de comida, porque cada vez que tengas ganas de alimentos poco saludables, tu cuerpo los asociará a algo negativo y los rechazará. 


Debemos asociar la ingesta de alimentos malos con consecuencias malas para que, poco a poco, nuestra mente deje de engañarnos. Se trata en definitiva de curar nuestras emociones, distraer nuestra mente y liberarla del estrés y de las preocupaciones del día a día. 


La práctica de deporte (aunque sea una actividad suave y moderada) nos ayuda en esta tarea. Yo era también una persona ansiosa que comía por estrés y aburrimiento, y he conseguido controlar estos impulsos gracias a la práctica del yoga, una disciplina que os aconsejo. 
El yoga te enseña a concentrarte en el momento presente, a disfrutar del "aquí y ahora" sin pensar en lo que será. Esto hace que vivamos plenamente el momento presente sin agobios ni estrés.


Una vez sepamos distinguir el hambre emocional, debemos ahora aprender a reconocer el hambre física. 



Mientras que el hambre emocional se siente por la boca, la fisiológica la notamos por el estómago, donde se concentra un leve dolor acompañado por un fuerte sentimiento de vacío. Y en estos casos nuestro cuerpo (que es muy inteligente) nos pide comida saludable, como por ejemplo un plato de pescado con verduras.

¡Escucha a tu cuerpo y mímalo mucho! Y si necesita más consejos, no dudes en contactar conmigo.

viernes, 2 de diciembre de 2016

EL SALUDO AL SOL

Para mantenerse en forma no es necesario pasar horas y horas en el gimnasio o correr un tiempo infinito al aire libre. A menudo basta con realizar un ejercicio suave, moderado y constante; con tan solo 10 minutos al día de ejercicio puedes entrenar de forma completa todo el cuerpo e incluso la mente, obteniendo beneficios globales. ¿Quieres saber cómo?

Ya has visto cuáles son los beneficios de practicar yoga; hoy quiero hablarte de todo lo que puedes conseguir para tu bienestar con el saludo al sol, el ejercicio más completo del yoga, una serie de asanas (posturas del cuerpo) que trabajan al mismo tiempo la parte física y la mental. 

El saludo al sol es la repetición de las 12 posturas que te indico en el esquema a continuación:



El saludo al sol se usa como calentamiento, fase de preparación para la rutina diaria de yoga; muchos expertos aconsejan practicar el saludo al sol por la mañana, a la hora del amanecer, aunque pueda practicarse durante cualquier momento del día y emplearse como una practica en si misma. Solamente con realizar el saludo al sol, todos los días durante 10 minutos, puedes obtener los siguientes beneficios:

1. mejorar la respiración favoreciendo la circulación sanguínea;

2. favorecer la concentración;

3. masajear los órganos internos;

4. equilibrar los 7 chakras, que corresponden a cada una de las glándulas de tu organismo;

5. desarrollar la masa muscular y la flexibilidad.


Durante la ejecución de cada una de las posturas, debes tomar conciencia de la respiración, alternando la inhalación con la exhalación de manera controlada. 
De esta manera, conseguirás oxigenar tu cuerpo y limpiar tu cuerpo eliminando no solamente las toxinas presentes en la sangre, y el estrés acumulado durante el día.

Aprende a emplear 10 minutos de tu día a practicar el saludo al sol, y verás como tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán: una mente sana dentro de un cuerpo sano, como decían los antiguos romanos, es fundamental para lograr un estilo de vida saludable.