jueves, 9 de febrero de 2017

LA ADICCIÓN A LOS AZUCARES

Cuando hablamos de adicción pensamos en las drogas, en el tabaco o
 en el alcohol. Identificamos estas adicciones como algo malo para nuestra 
salud, física y mental, como unos hábitos no saludables que deberíamos mantener alejados de nuestras vidas

Pero hay otra adicción que empieza a ser reconocida como tal por los expertos en nutrición y alimentación; es la adicción a los azucares y en el artículo de hoy te voy a explicar algunos puntos importantes 
sobre ella. 



Una adicción es una enfermedad crónica y recurrente del cerebro, que hace que busques alivio en alguna sustancia o actividad. ¡Existe también la adicción al deporte! 
Se trata de una debilidad psicológica, y como tal debe de ser tratada. 


Para combatir la adicción a los azucares no debes eliminar la ingesta de hidratos (el azúcar es un hidrato) sino aprender a controlar lo que comes. Antes de nada, debes entender que para eliminar un hábito poco saludable es necesario tiempo, esfuerzo, constancia y mucha, mucha fuerza de voluntad.


No todos los hidratos de carbono producen adicción al azúcar; los hidratos con un alto índice glucemico son los responsables de que nos enganchemos al azúcar. 
Este tipo de hidrato además de producir unos picos de azúcar en la sangre, actúan en la misma parte del cerebro involucrada en la adicción a las drogas. 
Por esta razón muchos expertos definen el azúcar como una droga




Cuando somos victimas de una adicción, buscamos de forma nerviosa y estresante aquella sustancia que nos permita relajarnos y tranquilizarnos; nuestro estado de ánimo cambia porque nos falta "algo" que creemos indispensable para nuestro bienestar físico y emocional. 
Y no nos tranquilizamos hasta conseguirlo.

También nos enganchamos por una sustancia en particular que encontramos en varios productos de nuestros supermercados:  
el jarabe de maíz.

Muchas empresas usan este ingrediente de forma sutil para que nos enganchemos a sus productos y sigamos consumiéndolos. 


El jarabe de maíz lo encontramos en la gran mayoría de productos horneados, sea de harina blanca que de harina integral. 

Sirve para que los panes y la bollería en general adquieran ese color marrón que atrae nuestra atención cuando vamos a comprarlos. 
También lo encontramos en todas las salsas a base de tomate, donde 
se usa para contrarrestar el sabor 
ácido del tomate. 
Los cereales que tomamos para desayunar, los zumos de frutas 
embotellados, los aderezos para 
ensaladas, los refrescos y todos los alimentos procesados contienen jarabe de maíz.

Para combatir la adicción al azúcar el primer paso es eliminar todos estos productos que acabo de indicar y sustituirlos por otros más saludables. 
Puedes empezar con sustituir el azúcar que usas para endulzar tus cafés o infusiones por stelvia, más dulce que el azúcar pero con muchas menos calorías que no eleva tampoco el índice de glucosa en la sangre. 

Nuestro cuerpo es capaz de resistir los efectos dañinos del azúcar durante un máximo de 20 años. 
Pero no esperes a que ese tiempo llegue encontrándote luego con 
un páncreas dañado o con la producción de hormonas alteradas y un sistema inmunológico debilitado. 

Actúa antes. Come de forma sana y equilibrada y adquieres unos hábitos de vida saludables.


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