martes, 9 de mayo de 2017

¿BLANCO O INTEGRAL? LO MEJOR PARA TI ES ...

Si eres de los que desayunan con cereales o si te gusta acompañar tus comidas con pan, puedes seguir haciendolo, pero debes saber elegir los cereales y el pan más saludables.

Se trata de elegir entre los cereales blancos, llamados erróneamente "los normales" y los integrales, al igual que para el pan.
Los cereales y el pan blanco son productos refinados.
Esto quiere decir que se modifican quimicamente y se eliminan las partes fundamental del grano, el salvado y el germen, que son las que contienen fibra y vitaminas. La fibra no puede ser reproducida químicamente, por lo tanto los cereales blanco carecen de este nutriente. Por otro lado, las vitaminas pueden ser reconstruidas a través de procesos químicos y añadidas a los productos finales pero no conservan todas sus propiedades.

Ésta es la primera gran diferencia entre los cereales blancos y los integrales. 




El germen y el salvado dan a los cereales integrales su típico sabor amargo y su textura más densa. El sabor dulzón de los cereales blancos los convierte es más apetecibles y por eso más adictivos. Además, al ser más suave también se mastica menos y por eso no sacia tanto como los cereales o el pan integral, que te obligan a masticar más, llenándote también más. 

El pan o los cereales integrales al contener menos azúcar, son más indicados para las personas que sufren de diabetes y reducen el riesgo de padecer enfermedades del corazón. 

Debes tener cuidado con el pan que se suele vender en los supermercados como integral. Por regla general, este pan no es 100% integral, sino es una mezcla de salvado de trigo y otras fibra, junto con harina blanca. Por eso es muy importante que leas atentamente las etiquetas antes de decidirte por un pan o cereal u otros. 

Lo mejor, como siempre en estos casos, es dirigirse al pequeño comercio de barrio, a la panadería de tu zona y preguntar ahí por pan integral.



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